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La estrategia  hegemónica del sistema medial frente a las candidaturas de Sebastián Piñera y Alejandro Guillier

Por: Dr. Héctor Vera Vera

La historia política y comunicacional reciente de Chile (2014-2017)

Si observamos el comportamiento  hegemónico del sistema medial chileno, compuesto por canales de televisión, radios y diarios en papel y digitales, podemos constatar que este está  claramente  controlado por un grupo de empresas asociadas con diversos clanes económicos, como lo ha consignado sistemáticamente el Colegio de Periodistas de Chile.

De esta manera, se puede observar que, desde la elección de la Presidenta Michelle BACHELET JERIA,(2014), buena parte del sistema medial chileno,  desencadenó  en estos cuatro años, una  verdadera marea de información, de acciones  y de comentarios que , en lo grueso apuntaron  a descalificar , desvalorizar y combatir las reformas sociales del Gobierno recientemente elegido por amplia votación,  como la  gratuidad en la  educación, la reforma tributaria , la reforma laboral y el decidido bloqueo para  reformar la  Constitución heredada de la dictadura que, con modificaciones, sigue vigente.

El llamado caso CAVAL,   que revela los negocios  turbios  de la nuera y del hijo de la Presidenta y  a connotados personeros de la derecha, que fue iniciado con las publicaciones de  la revista QUE PASA de propiedad de LA TERCERA (Sahie). Este fue el detonante que generó la primera crisis de gabinete, saco a varios ministros y  facilitó la campaña en contra de las reformas que se instaló en la casi totalidad de los medios y en la dirigencia empresarial y de Chile Vamos (derecha).

Por otra parte, las encuestas, en su mayoría, cercanas a los mismos empresarios que dominan la escena medial, formaron parte de la creación de un escenario desestabilizador de la economía.  Se difundió ampliamente  el  diagnóstico que señalaba que la sociedad chilena rechazaba las reformas de Michelle Bachelet y a su gobierno. Que tolo lo hacían mal. Hasta tal punto penetró esta campaña, que dentro de la misma colación, se produjo una severa crisis, donde lo más visible fue el comportamiento crítico de destacados parlamentarios y dirigentes de la Democracia Cristiana.

Decenas de columnistas de todos los colores ideológicos y políticos concurrieron a certificar la muerte de las reformas sociales y de sus agentes políticos ubicados en la  Nueva Mayoría. Si le agregamos, la negativa de la Democracia Cristiana  de concurrir a las elecciones primarias  para seleccionar al candidato (a) del sector y la resistencia mostrada por los partidarios de Ricardo Lagos que quedó en el camino, el cuadro estaba maduro para que  Sebastián Piñera ganara holgadamente la presidencia de Chile el año 2017.

Esto no ocurrió. La campaña montada por la derecha y el  gran empresariado de destruir la opciones del cambio, no dieron el resultado que podría esperarse.

La elección de parlamentarios y la primera vuelta presidencial, (19 noviembre 2017) mostraron a una ciudadanía que – contra viento y marea-  desea cambios profundos al sistema político y económico del país, buscando más desarrollo y justicia social.

El Frente Amplio, que se venía constituyendo como expresión política, logró 20 diputados y 1 senador, mientras Piñera solo obtuvo 36%  y Guillier un 22% . Y con esto, se abre camino a una democracia  con una nueva composición, integrada por  fuerzas identidades políticas e ideológicas  muy diversas que hace cambiar totalmente el rostro y la esencia de la sociedad chilena.

Sobre la cobertura informativa de ambos candidatos:

Teniendo en cuenta los antecedentes del contexto histórico-político y comunicacional descrito, este estudio buscó identificar de manera descriptiva y cuantitativa, cómo fue la cobertura de prensa en el mes anterior a la Primera Vuelta de la elección Presidencial, centrándose en las informaciones que contienen alusiones a los dos principales candidatos que quedaron en carrera para la elección definitiva.

Piñera logra tener 742 informaciones durante el período estudiado. Esto corresponde a un 60.62% del total de la cobertura ante un total de  1.224 informaciones destinadas a ambos candidatos.  Guillier, en cambio, logra tener 482 informaciones. Esto corresponde a un 39.37% del total de lo que se publicó de los dos candidatos.

Si nos atenemos a estas cifras, sin introducir la variable del sesgo informativo (favorable, desfavorable y neutro), se puede establecer que el posicionamiento medial o el protagonismo de Piñera es notablemente mayor que el de Guillier en el conjunto de los medios de prensa considerados.

Los medios que más cubrieron a los candidatos.

Si realizamos el ranking de los cinco medios que más informaron sobre cada uno de los dos candidatos, encontramos que la mayor cobertura a Guillier, se estableció en el siguiente orden de intensidad de mayor a menor:

Emol, La Tercera, Soy Chile , que es un medio de El Mercurio, igual que Emol, El Dínamo y Pulso.  Es decir, son los dos principales empresas mediales del país: El Mercurio y La Tercera,  las que más información le destinaron al candidato de la Fuerza de Mayoría.

La cobertura de prensa para Piñera en el ranking de los cinco primeros lugares,  registró el siguiente orden de intensidad de mayor a menor:

El Dínamo, Emol, La Tercera, The Clinic y el Mostrador.

Llama la atención la alta cantidad de información que le destinó al candidato de Chile Vamos tanto El Dinamo como The Clinic que aparen con líneas editoriales sin cercanía con este candidato.

Sin embargo, para ambos candidatos, fue Emol el medio que les prestó la mayor cobertura, siendo incluso mayor la cantidad de información de Emol para Guillier que para Piñera.

No deja de sorprender este dato, porque por antonomasia es la Empresa EL Mercurio la que simboliza la estrategia de protección de los intereses del gran capital en Chile. Y en este caso estudiado, esta empresa despliega una estrategia editorial políticamente moderada, dando un amplio espacio al abanderado y a  las acciones y contenidos de la Fuerza de Mayoría.

¿Es efectivo el “bloqueo periodístico” a la candidatura de Guillier?

Es conocido el reclamo de la candidatura de Alejandro Guillier sobre el comportamiento adverso de la prensa nacional. En la primera vuelta se habló, desde el Comando del candidato de Fuerza de Mayoría, que se había instalado un “bloqueo periodístico” a sus propuestas.

El propio candidato realizó varias intervenciones llamando la atención sobre el trato poco adecuado que recibía de parte de algunos medios que difundían noticias inexactas, falsas, tergiversadas y casi no publicaban  las propuestas que emanaban de su programa de gobierno.

Como sabemos los medios masivos asumen y despliegan diversos roles y adoptan estrategias informativas que van cambiando en el tiempo y con las circunstancias. También es un lugar común que todos los candidatos se quejan de la mala cobertura que reciben de parte de los medios. Quisieran recibir más atención y un tratamiento más favorable.

El comportamiento medial en el campo de su intencionalidad no resulta siempre fácil de evaluar porque todos los días aparecen nuevos acontecimientos y queda la incertidumbre de cual va  ser la conducta específica de cada medio. No obstante, cuando damos una mirada diacrónica, es decir, miramos procesos relativamente largos, de un mes o de varios meses, se logra identificar la esencia de la línea editorial de cada medio y del conjunto.

Desde este mirada de largo plazo, de carácter histórico, podemos afirmar que el grueso de los componentes  del sistema medial chileno ha  logrado  bajarle el perfil al tema de la corrupción y ha amortiguado su asociación con la figura del candidato Sebastián Piñera que ha estado , muchas veces, vinculado a esta conducta: caso Banco Talca, caso Chispas, caso Soquimich, caso Chilevisión, caso Penta, caso Exalmar, caso listas de espera en salud artificialmente manipuladas. Todo esto ha quedado en la nebulosa medial.

 

CONCLUSIONES

Específicamente  los medios contrarios a las reformas sociales han logrado sacar de la agenda temática, durante todo el mes que estudiamos,  el conflicto reiterado entre los negocios y la política que ha  estado omnipresente en la vida de Sebastián PIÑERA, incluidos sus negocios durante la dictadura de Pinochet  y de sus colaboradores y amigos, no logró posicionarlo como el hombre de Estado indiscutible que desea volver a la Presidencia. Pero si ha logrado banalizar o atenuar la gravedad moral que tienen las acusaciones de corrupción en el líder de  Chile Vamos.

En síntesis, algo ha estado sucediendo con la prensa que le es favorable a Piñera en todos los planos. Esta prensa, sin lugar a dudas, ha tenido éxito en crear un clima de desconfianza con el gobierno de Michelle Bachelet, ha logrado retardar y desdibujar el perfil del liderazgo de Alejandro GUILLIER,  ha podido neutralizar las acusaciones de corrupción de Piñera,  pero no ha podido traspasar una completa  credibilidad a la figura de Sebastían PIÑERA.

La resistencia al relato medial hegemónico de millones de chilenos, que no se traga esta construcción simbólica potente de la derecha, es un fenómeno digno de estudiar y que viene a ser comparable al Plebiscito que derrotó a la dictadura de Pinochet el año 1997.

El sistema de prensa ampliamente favorable a Chile Vamos, ha podido disminuir el impacto de sus “piñericosas”, que revelan  a una persona desacertada, ignorante, poco empática,  para transformarla  en “cosas menores  o anecdóticas”.

Han logrado hacer olvidar que Piñera defiende intereses económicos propios bajo el signo  político de la derecha, pero no le ha alcanzado para presentarlo como una persona creíble para una inmensa cantidad de electores.

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